martes, 24 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte VII

¡Al agua patos! Ese podría ser un perfecto y conciso resumen de mi visita a Cambridge. Pero tranquilos que no, no me caí al agua, aunque sí acabé bastante empapada.
Llegamos a Cambridge a eso de las 11 con un sol de justicia sobre nuestras cabezas (de verdad) aunque, eso sí, con una ligera brisa. Con ese panorama, casi nada más llegar decidimos que en algún momento del día cogeríamos una barca para "navegar" por el río (por desgracia, no sólo nosotros tuvimos esta fabulosa idea).



Antes de empezar la visita, fuimos a la oficina de turismo. Según entramos, lo primero que vimos fue una Kate y un William de cartón acompañados por la abuela Isa (saltaba a la vista que las dos imágenes estaban unidas por más photoshop del debido... qué le van a hacer). Una vez recuperados de la impresión de haber visto a la realeza británica en una vulgar oficina de turismo, pasamos dentro (por la distribución, más parecía una sucursal bancaria). 
Mapas en mano, nos pusimos a recorrer la ciudad, la verdad es que no es que sea inmensa (aunque sí inmensamente cara) pero tiene su cierto encanto. Lo más interesante de ver son los College (aquí serían algo así como los Colegios Mayores pero con docencia), siendo el más importante el King's College (es curioso descubrir que Enrique VIII estuviese tan interesado en el humanismo -fue él quien mandó construir la mayoría de los edificios de Cambridge- cuando, a la vez, era tan sumamente misántropo, de nuevo Freud podría entrar en escena...).

Pero vayamos al meollo del asunto: las barcas. Eran casi las dos de la tarde cuando nuestros ya ingleses estómagos rugían de hambre, así que decidimos coger una barca para poder comer bajo la apacible luz del sol (al menos ese era el plan). El barquero nos explicó cómo llevar la barca (venga sí, podéis cantar) e hizo un par de demostraciones. Parecía incluso hasta fácil. José, el marido de Mila, se ofreció voluntario para llevar la barca así que perfecto, oye, nosotros sólo teníamos que tumbarnos y listo (o al menos ese era el plan, repito).
¡Al principio conseguimos hasta que fuese recto! Después creo que Dios nos castigó: vimos una china con un vestido transparente y zapatos de tacón llevando uno de los barcos y nos empezamos a reír porque entre el sol y el viento a la pobre chica china se le veía todo. A partir de ese momento (ya os digo, castigo divino masivo) todo empezó a ir de mal en peor: la chica china se chocó contra nosotros con auténtica saña, José me echó medio río Camb encima (el otro medio no me lo echó porque lo necesitábamos para navegar, claro), así que empecé a oler casi peor que los patos que había antaño en el Parque O'Donnel, nos metimos debajo de un árbol cuyas ramas y hojas se extendían a lo largo de un buen tramo del río haciendo imposible la visión y, lo peor, ¡José se cayó! No al agua (recordad que no había suficiente, ya llevaba yo casi toda encima), sino en otro de los barcos. La gente que iba en el barco miró a José como si fuese poco más o menos que una cucaracha caída del cielo. Como suele decirse, "fue pa'verlo".

Hoy, como siempre, hemos tenido clase por la mañana. Murphy, o cualquiera de sus múltiples descendientes, me sigue demostrando día tras día que su Ley sigue totalmente vigente: mis deberes normalmente suelen consistir en ejercicios más una redacción; el otro día, siendo sincera, no me apetecía nada hacer la redacción así que decidí que si llegaba 10 minutos antes a clase podría improvisar algo sobre la marcha. Así lo hice y entregué mi redacción. Hoy me la han dado corregida: "Very good" y con un único fallo. Los demás días (incluida la tarde de ayer) dediqué, entre unas cosas y otras, casi 2 horas a cada redacción consiguiendo unos pobres y mediocres resultados. ¿Qué os dice eso? Yo todavía no sé exactamente qué me dice, pero nada bueno, eso seguro.

En fin, voy a irme despidiendo porque estoy literalmente agotada y mañana tengo que madrugar bastante.
¡Por cierto, se me había olvidado! Finalmente, el día 4 iré a ver el musical de "El Fantasma de la Ópera" al Her Majesty's Theatre (no es el Albert's Hall, pero oye, es El Fantasma).

jueves, 19 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte VI

Good evening! Siento el silencio que ha habido estos días por mi blog, pero he tenido una cantidad cuasi insana de trabajo y prácticamente no he parado.
Desde el último día que escribí, han pasado muchas cosas. Mención aparte merece la UAH.

Vergonzoso. Absolutamente vergonzoso. Aquí, por aquello de la diferencia horaria, el plazo para empezar a hacer la Automatrícula comenzó a las 08.00. Pero no os emocionéis, no fue hasta las 17.00 (las mías, es decir, vuestras 18.00) cuando pude decir que, oficialmente (o al menos en teoría, porque con esta universidad, cualquiera sabe), ya era estudiante de 4º de medicina.
El hecho además de que "#UAH" y "#UAHstyle" fuesen Trendic Topic, no precisamente por su buen hacer, y de que hoy algunos periódicos locales se hayan hecho eco de la noticia, informando de la patética organización de la que continuamente hace gala esta universidad no hace otra cosa sino añadir más vergüenza ajena al saco de vergüenza que ya llené ayer hasta hacerlo rebosar.
Eso sí, a la hora de querer cobrar los 2286,99 € que este año cuesta la matrícula no se han andado con chiquitas. Una semana, ese es todo el tiempo que nos dan. Gracias UAH por demostrarme año tras año, día tras día que tus estudiantes te importan una sencilla y maloliente mierda.

Por aquí todo bien, el curso sigue marchando a las mil maravillas. El martes por la tarde fuimos al Hedingham Castle, situado en el pueblo de Castle Hedingham (sí, ya sé que estaréis pensando que el día que se repartieron los nombres estos llegaron tarde). Bromas aparte, la verdad es que fue muy interesante. Se supone que fue el primer castillo normando que se construyó en Inglaterra. Durante casi cinco siglos, el castillo estuvo regentado por los de Vere, una muy poderosa familiar de la zona.
Alberic de Vere (el primer de Vere del que se tiene constancia histórica) se casó con Beatrice, hermana de Guillermo I (más conocido en estos lares como William el Conquistador), quién, como su propio sobrenombre indica, conquistó Inglaterra en 1066.
Aubrey, nieto de Alberic, fue el primer Conde de Oxford. De esta manera, los de Vere no sólo conservaron su poder sino que, a medida que pasaba el tiempo, éste fue aumentando más y más.

Se dice, se comenta, que el decimoséptimo Conde de Oxford no fue otro que el famoso William Shakespeare. Desde luego, sea verdad o no, para Castle Hedingham supone un gran atractivo turístico, por supuesto, pero hasta qué punto son ciertos estos rumores no está del todo claro.
En la época de Isabel I existía una especie de acuerdo tácito entre gente de bien por el cual ningún miembro de la Corte podía publicar poesía o escribir teatro (al menos no con su verdadero nombre) puesto que no tenían en alta estima profesiones tales como la de actor, dramaturgo o poeta.
En una visita de la Reina, ésta comparó al 17º Conde de Oxford con Palas Atenea (diosa griega de, entre otras cosas, la Guerra) y se refirió a él como "el que sacude las lanzas" (según el folleto informativo, algo así como 'he who shakes spears'). Se cree que esta frase fue la que pudo darle la inspiración de tomar por pseudónimo el nombre de 'Shakespeare' (todo esto dando por supuesto que efectivamente Shakespeare fuese Edward, 17º Conde de Oxford).
La leyenda, además, está alimentada por otro motivo: en Reino Unido existe la creencia generalizada de que los escritos de Shakespeare son excesivamente cultos y enredados (algo así como nuestro Góngora) para proceder de alguien que no hubiese recibido la mejor de las educaciones.
Supongo que dejan a la elección del visitante creer o no en la historia. Yo, ciertamente, aún no sé qué pensar...
Por cierto, este es el Castillo:

Hedingham Castle
El miércoles, después de las clases, estuvimos jugando a un Trivial que habían hecho los profesores para saber cuánto sabíamos del Reino Unido. Básicamente consistía en saber las típicas cosas de culturilla general, aunque reconozco que había algunas que ni siquiera viendo la respuesta podías llegar a saber contestar. Fue bastante divertido.
Hoy hemos vuelto a tener sesión de cine. Se suponía que íbamos a ver 'Black Swan' pero por no sé por qué problema técnico no hemos podido, así que la veremos el jueves que viene. Hemos acabado viendo 'Johnny English, reborn' y he de decir que, si bien no es un peliculón, la verdad es que nos hemos reído muchísimo y hemos sido capaces de entender todos los diálogos (cosa que, os aseguro, es muy de agradecer).

Por lo demás por aquí todo como siempre, nubes, sol, lluvia, más nubes, más lluvia, mi paraguas de mariposas roto... Lo típico, vaya.
El domingo vamos a ir a Cambridge, así que espero que el tiempo siga mejorando (hoy he estado en manga corta todo el día, algo es algo).

Espero poder escribir antes del domingo, pero si no acordaos de mí y mandadme toda la energía positiva para que, si no hace sol, por lo menos no llueva.

domingo, 15 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte V

No os lo vais a creer pero estoy tomando el sol. ¡Sí! Aquí, en Colchester, en la terraza, tumbada en una hamaca. Increíble, pensé que me había despedido del sol en cuanto me fui de Madrid.
Houses of Parliament


Ayer, como ya os comenté, fuimos a Londres y la verdad es que fue impresionante. Por la mañana estaba lloviendo a mares lo cual, unido a la cantidad de gente que hay ya allí con motivo de los Juegos Olímpicos, nos dificultó bastante la visita tanto a la Abadía de Westminster como al Parlamento. Después, afortunadamente, el tiempo mejoró llegando incluso a hacer calor. No puede pedirse más.

Prometí fotos y, efectivamente, espero poder poner alguna por aquí en breve. Sin embargo, ahora mismo me es un poco imposible subir ninguna porque, inteligente a más no poder, me he dejado el cable en Alcalá y la ranura de mi ordenador es demasiado grande para la tarjeta de memoria de la cámara. Así que, de momento, no hay fotos.

La verdad es que no puedo quejarme porque vimos bastantes cosas: la Abadía de Westminster, el Parlamento, el Big Ben, el Palacio de Buckingham, el Shakespeare's Globe, la National Gallery, el Tower Bridge...
Una de las cosas más interesantes fue la visita a la National Gallery. Obviamente no nos dio tiempo a ver todo pero creo que vimos algunos de los cuadros más famosos:

'Venus y Marte' (Botticelli)
Este cuadro, como su propio nombre indica, representa a Venus (Diosa del Amor) y a Marte (Dios de la Guerra). En un intento de frenar el -llamémoslo así- violento temperamento de Marte, Venus le seduce y acaban, tal y como Simon nos dijo, consumando. Se supone que la escena es "el momento de después" en el que, como se aprecia, Venus está tan tranquila y Marte no puede ni con su alma (quizá Freud tuviese algo que decir al respecto, en relación a la continua necesidad de Marte de estar haciendo la Guerra).

'La silla' y 'Los girasoles' (Van Gogh)



Creo que estos dos cuadros no necesitan ningún tipo de presentación. Hablan por sí mismos.
Para los curiosos, los objetos que hay encima de La silla, son cebollas y una pipa de fumar.




Probablemente, otro de los más famosos cuadros no sólo de la National Gallery sino de toda la Historia del Arte, sea este:



'La Virgen de las Rocas' (Leonardo da Vinci)



La Virgen de las Rocas. Leonardo pintó dos versiones: una entre 1483 y 1486 (expuesta en el Museo Louvre de París) y otra entre 1492 y 1508 (expuesta en la National Gallery).
Los cuatro personajes principales son La Virgen María (en el centro de la composición), Juan el Bautista, El Niño y el Ángel Uriel. Resulta curioso que el niño al que María abraza, no es Jesús sino Juan. La posición de Juan, así como el gesto de Jesús, indican el reconocimiento y veneración al Niño. No obstante, todos los personajes (Jesús incluido) están mirando a Juan.
Se cree que el entorno de la imagen es una metáfora para representar el perfecto ciclo de la vida, pero lo cierto es que yo no entiendo muy bien la metáfora viendo el cuadro.



'Baco y Ariadna' (Tiziano)
La verdad es que este cuadro, además de ser precioso, representa una escena igualmente preciosa.
A la izquierda vemos a Ariadna, mirando hacia el mar, con el corazón roto por el engaño y posterior abandono por parte de Teseo.
A la derecha vemos a Baco quien, locamente enamorado de Ariadna, corre hacia ella. Para cortejarla, Baco le regala a Ariadna una corona de 7 estrellas y, finalmente, se casa con ella.
Sin embargo, como en toda tragedia antigua, tiene que haber algún impedimento: Ariadna, consumida por la pérdida de su verdadero amor, muere poco después de la boda. Baco, roto de dolor, arroja la Corona al cielo creando así la Corona Boreal que podemos ver en la esquina superior izquierda del cuadro.

'El origen de la Vía Láctea' (Tintoretto)
Como de todos es sabido, Zeus era un mujeriego empedernido. Encaprichado por Alcmena (esposa de Anfitrión) la sedujo y la engañó para conseguir sus propósitos. Fruto de esa unión nació Hércules.
Puesto que Alcmena era mortal, si Zeus quería que Hércules se convirtiese en Dios éste tendría que ser amamantado por Hera (esposa de Zeus).
Obviamente, Hera se negó y cuando Hermes puso a Hércules en el pecho de Hera para que éste mamase, Hera apartó al niño de un golpe, haciendo que toda la leche quedase desperdigada por el Universo, creando así la Vía Láctea.
Para los que como yo hayáis visto la película de Disney 'Hércules', estaréis de acuerdo en que la historia real es algo diferente a la narrada por el amigo Walt.

Una vez terminada la visita a la National Gallery, tuvimos tiempo para estar nosotros solos por Londres. Decidimos (en parte por mi insistencia) ir a la estación de King's Cross para que yo pudiera "ver" el Andén 9 y 3/4. Y no sólo lo vi sino que me hice varias fotos en él (cuando consiga solucionar el problema de las fotos, las subiré). La verdad es que fue divertidísimo. Al salir, nos hicimos varias fotos -algo frikis, todo hay que decirlo- en frente de la Estación de Sant Pancreas (la cual ha sido utilizada para rodar las escenas exteriores en las películas de 'Harry Potter').

Después estuvimos por Oxford Street, por Piccadilly Circus y por Trafalgar Square. Quizá, con un poco de suerte, si es que aún está en cartel, vuelva próximamente por Piccadilly para ver el musical de 'El Fantasma de la Ópera'. Os iré informando.
Ahora, voy a cerrar esto, que tengo que hacer una redacción y varios ejercicios y, al final, se me va a echar la tarde encima.

viernes, 13 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte IV

Here I am. Again. Siento no haber escrito nada ayer, pero esto de escribir en español (no digamos ya hablar o leer) se está convirtiendo en algo casi clandestino. Mi tía y yo hablamos todo el día en inglés (normalmente ella habla y yo escucho, pero bueno a veces también digo cosas, de forma errónea, sí, pero las digo) por lo que ella no está muy de acuerdo en que utilice mi lengua materna más de lo estrictamente necesario. En cualquier caso, aquí estoy.

La primera gran noticia es que lleva dos días luciendo el sol (como veis soy una mujer realmente afortunada) así que tengo esperanzas de que mañana, al menos durante mi visita a Londres, haga sol o por lo menos no llueva. Pero en este país nunca se sabe.

Una de las cosas más interesantes del día de ayer fue ver 'The King's Speech'. Por supuesto, sobra decirlo, en versión original. Yo ya había visto esta película así que conocía la historia y las escenas. Aún así, la última escena me hizo llorar (si bien es cierto que en castellano ésta resulta emocionante, en inglés es sencillamente sublime).
La razón de mi interés en esta historia es el hecho de que si el rey Edward VIII no hubiese abdicado en favor de su hermano Albert (conocido después como George VI, el personaje principal de la película), tal vez el curso de la Historia habría sido bastante diferente. No sé si será un hecho contrastado o no, pero leí que tanto Edward como Wallis Simpson (la mujer por la cual Edward abdicó) simpatizaban con las muy reprochables ideas de cierto personaje alemán. Quizá si Edward no hubiera abdicado y ella "sólo" hubiese sido la amante del Rey, el papel de Reino Unido en la 2ª Guerra Mundial no habría sido el de Aliado...

Esta tarde hemos hecho un test por equipos para ver cuánto sabíamos de Reino Unido y de Europa en general, y tengo que deciros que estamos bastante peces, aunque es cierto que yo he sabido muchas de las preguntas de historia. Una de ellas preguntaba qué es lo que se celebra el 5 de noviembre. En momentos como ese es cuando te das cuenta de que todo lo que haces, lees, ves y descubres en la vida puede servirte para algo. Si no hubiese visto 'V de Vendetta', probablemente no habría sabido la respuesta.

Voy a tener que ir cerrando esto porque antes de acostarme tengo todavía que hacer un montón de cosas. Mañana, cuando vuelva de Londres, os contaré mi (soleada) visita. Prometo fotos.
Puesto que hoy la cosa ha ido de películas, os dejo estos dos enlaces. Ambas escenas, por diferentes motivos, son dignas de ver.


miércoles, 11 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte III

¡Hola de nuevo! ¿Me habéis echado de menos?

Ayer no escribí nada (sorry) por la sencilla razón de que no me pasó nada especialmente emocionante de contar. Tuvimos clase con Simon (quién, por cierto, en contra de lo que parecía al principio no es nada serio -quizá en eso se parece a mi padre- y, además, es muy buen profesor) durante toda la mañana; después tuvimos la tarde libre.
Puesto que mi tía había bajado a Bruselas, yo iba a estar sola toda la tarde así que decidí dar un paseo por High Street, por lo que lo primero que hice fue comer. Encontré de repente, casi como un espejismo, un Pizza Hut (yo prefiero Domino's, pero se ve que aquí todavía no ha llegado) así que decidí entrar. La verdad es que tenía mucha hambre pero no es menos cierto que la camarera me timó bastante. Para que me entendáis: al leer la carta me di cuenta de que había dos tamaños de pizza, uno al que llamaban R (8.95 libras) y otro al que llamaban L (14.95). Pensaréis que fui imbécil, de hecho probablemente lo fui, pero con toda mi buena fe le pregunté a la camarera si ella pensaba que la "R" era demasiado pequeña para una sola persona. Ella, con una absoluta rotundidad, contestó que sí. Y yo me lo creí. Así que pedí la de 14.95. Ahora es el momento en el que todos estáis pensando 'pardilla'. Pues sí, para qué engañarnos. Lo bueno es que aquí, si no te terminas toda la pizza, te dan una cajita para que te la lleves a tu casa y te la comas allí en otro momento. Por lo menos no perdí dinero.

Esta mañana, durante una de las clases, he podido comprobar que verdaderamente existe algo peor que la línea de Internet de la UAH (eduroam para los enemigos), sí, se trata de la línea de Internet que hay en la biblioteca de este campus. Debe ser una cosa común en las bibliotecas universitarias del mundo o, al menos, de Europa.

Por la tarde Ann nos ha llevado a Dedham, pueblo natal del pintor John Constable. Probablemente su nombre no os diga nada (a mí no me lo decía hasta esta tarde) pero voy a daros una pista: hace un par de semanas una muy arruinada (ja, ja) Baronesa Thyssen subastó en Christies el famoso cuadro "La esclusa". Pues bien, este cuadro fue pintado por Constable. Es una pena que en España no se le conozca más porque la verdad es que tiene unos cuadros preciosos (muchos de ellos están en la National Gallery).
Cuando hemos llegado, Ann nos ha comentado que íbamos a tener una guía turística muy especial y que a ver si adivinábamos el por qué. En cuanto la he visto llegar me he dado cuenta de que era su madre (quien, por cierto, se parece muchísimo a la actriz Helen Mirren). También se llama Ann. Es lo que aquí llamarían an amazing woman. Es muy inteligente, divertida y una apasionada de la vida. Me ha caído realmente bien.

Ann (madre) ha empezado a enseñarnos la enorme iglesia de Dedham (recalco lo de enorme porque, para lo pequeño que es el pueblo, parece "desproporcionada") y toda su historia (nota: las vidrieras victorianas eran una auténtica preciosidad, tenían un montón de colores). Cuando estábamos en mitad de la visita, ha empezado a llover, lo cual ha sido una verdadera lástima porque hasta ese momento estaba haciendo un sol casi de justicia. Al principio hemos seguido viendo el pueblo, sus caminos y sus curiosidades pero, al ver que no paraba, hemos decidido que lo mejor era entrar en algún sitio. Gracias a esta decisión he podido llevar a cabo la experiencia inglesa definitiva: ¡tomar el té! La verdad es que es todo un ritual porque aquí lo toman con leche (eso es normal) y con un bollito que tienes que rellenar de mantequilla, mermelada y nata (yo, por supuesto, he omitido la nata). Ha sido muy divertido. Tanto que Ann (hija) nos ha hecho una foto a Irati, Aitor, Mila, Azira y a mí mientras preparábamos nuestros bollos. Luego ha llegado el momento de la verdad: probar el té. No os voy a engañar, no me ha gustado nada, y cuando digo nada es nada. De hecho creo que me gusta más el café (y eso que yo detesto el café). Pero bueno, 'allí donde fueres, haz lo que vieres'.
Mientras tomábamos el té, hemos estado hablando de los diferentes idiomas y dialectos de cada país. Ann no terminaba de creerse que Mila y yo fuésemos incapaces de entender algo que Irati y Aitor dijeran en euskera, así que nos ha dicho una frase en inglés y cada uno la ha ido diciendo en su lengua: Mila en valenciano, yo en castellano y Aitor e Irati en euskera. Cuando ha oído lo diferente que era el euskera se ha quedado bastante sorprendida. Después Azira lo ha dicho en Malai (la lengua oficial de Malasia).

Y, básicamente, ese ha sido mi día. Ahora, en un rato, me prepararé algo de cena y cenaré (yo sigo sin estar muy de acuerdo con las costumbres inglesas de cuándo comer y cuándo no).
Os dejo una foto de John Constable y otra del cuadro "La esclusa". Espero que os gusten.

John Constable, Dedham 1776-1837

La esclusa (J.Constable)


lunes, 9 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte II

Aquí estoy. Otra vez. Hoy ha sido mi primer día de clase. Afortunadamente el sitio no está lejos de casa por lo que puedo ir andando, aunque tengo que reconocer que ha habido un momento (con google map incluido) en el que he sentido que estaba completamente perdida. Finalmente he llegado, de nuevo, sana y salva.

No sé cuántos estudiantes habrá en total realizando el curso, pero en mi clase somos siete: 4 españoles (un chico y una chica vascos más o menos de mi edad que son pareja, una chica valenciana un poco más mayor y yo misma, pero estad tranquilos, nos hablamos en inglés, nosotros somos gente responsable), una chica de Malasia que lleva viviendo aquí en Colchester muy pocos meses y dos hombres más de los cuales aún no tengo clara la nacionalidad.
Tenemos dos profesores: Ann y Simon. Los dos son muy simpáticos, pero creo que prefiero a Ann, es más dicharachera a la hora de dar clase, Simon es más calmado.
Nos han dado el horario de la semana y es bastante completito. Hay una cosa que me ha gustado mucho: vamos a estudiar también la literatura de Reino Unido (llamadme friki pero siempre he echado de menos que en la Literatura de 2º de bachiller sólo diésemos literatura española).

Por la mañana hemos estado revisando los test que habíamos hecho con anterioridad. No ha estado mal: 42/50. Después de eso nos han enseñado el libro que vamos a utilizar durante el curso y la cantina del campus (nota: alucino con los precios aquí, por lo barato digo. He tomado macarrones, estofado y patatas guisadas y sólo me han cobrado 3,5 libras. Pero no es sólo aquí, ayer estuve en un supermercado y al pasar por el típico pasillo de la cosmética, observé asombradísima como un Rimmel de (nada más y nada menos) L'oreal costaba sólo 3 libras. Ya podían aprender en Madrid...)
Por la tarde Simon nos ha enseñado los sitios emblemáticos de Colchester: el Castillo con sus fabulosos jardines, el museo de Historia, algunas iglesias, etc.

El sábado iremos a Londres (ya os contaré). La verdad es que tengo muchas ganas de ir, aunque todavía no sé qué cosas habrán seleccionado para que veamos. Espero, no obstante, en una futura visita poder ir a la National Gallery, al British Museum y a la Tate Modern.

En fin, voy a ir cerrando esto que tengo que cenar. En breve volveré a escribir.

domingo, 8 de julio de 2012

Crónica de las andanzas de una medicucha por Colchester: parte I

Aquí estoy, sana y salva después del vuelo (menos mal). La verdad es que, como casi todo en mi vida, el viaje fue una Odisea:
Primero para conseguir llegar a la T4, no sé quién fue el iluminado de la vida que hizo los carteles informativos que hay una vez llegas allí, porque, para lo que sirven, más hubiese valido que no estuviesen puestos: 15 minutos para conseguir descifrar la información y llegar al parking correcto.
Una vez allí lo fácil fue la facturación. Tuve un momento en el que sentí ganas de gritar fuck yeah cuando al pesar mi maleta ésta pesaba 19,5 Kg (no sería un fuck yeah si no fuera porque, como máximo, podía llevar 20 Kg; si hubiera llevado más, habría tenido que pagar y lo cierto es que no estaba yo muy por la labor).
Después esperar. Esperar bastante, además, porque salimos prontísimo de casa (por supuesto esa idea no fue mía), así que allí sentada que estuve con mis padres. La verdad es que ir a la T4 tiene sus anécdotas: vimos a dos famosos: un jugador de baloncesto (ya retirado, eso sí) y a un cantante con su mujer.
Cuando pasé por el scaner fui a buscar la puerta de embarque. Justo cuando acababa de llegar (era la puerta 31) informaron por megafonía de que la habían cambiado. Ahora era la 1 (en la otra punta, por cierto), estupendo.
El vuelo no estuvo mal, aunque hacía mucho calor dentro del avión. Probablemente el aire acondicionado no funcionase correctamente, no sé. El caso es que el calor era bochornoso.

Al llegar a Londres, tras reunirme con mi tía, fuimos a coger el metro (pasamos por Kings Cross, por cierto, estación casi obligada para una fan de Harry Potter) y nos pasamos de parada. ¡Bravo! Así que tuvimos que coger otro para retroceder. Resulta que ese otro que cogimos, al ser sábado, no hacía el recorrido completo así que nos dejó a varias paradas de la nuestra. ¡Bravo de nuevo! Tuvimos que volver a salir y seguir pasando por múltiples andenes. Creo que es el momento de advertiros de algo serio: no había ascensores, sólo escaleras (recordaréis que mi maleta pesaba 19,5 Kg, ¿no? Bien. Todo el ejercicio que no he hecho durante el curso lo hice ayer. Hoy casi no puedo ni moverme).
Finalmente conseguimos llegar a la estación de tren (eran las 22.00). El tren hacia Colchester salió rápido, por lo que llegamos relativamente pronto aquí. El tema es que, cuando llegamos, empezó a llover muchísimo, así que cogimos un taxi que nos llevase desde la estación hasta casa. La verdad es que fue divertido ver conducir a alguien por la izquierda (nota: a la entrada de los pub hay ambulancias. Yo, ingenua de mí, pregunté por qué. Sí, eso es, para los comas etílicos... Como diría Carol, "arréate").

Después de todo este inmenso trayecto, por fin llegamos a casa y pude deshacer mi maleta. Antes de irnos a dormir, hice un nuevo descubrimiento. Podría titularse 'Los ingleses y su curiosa forma de reciclar', pero esa es otra historia.